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Tres caras diferentes del maltrato psicológico

Hace unas semanas, hablábamos sobre qué es el maltrato psicológico, cómo podemos identificarlo y qué consecuencias tiene. Es importante definir el término de manera teórica, pero  ¿Cómo se manifiesta la violencia psicológica en la vida real?

 A continuación, encontrarás tres historias ficticias que esperemos te ayuden a entender de manera más profunda este tipo de maltrato.

“María tiene 10 años. No sabe por qué, pero desde hace semanas, sus amigas del colegio ya no la tratan como antes. Cada vez que las saluda por la mañana al llegar, se ríen, se dan la vuelta y se van. Un día, a la hora del patio, abre su mochila y María ve que le han robado el bocadillo y le han dejado una notita en la que pone: “deja de comer, gorda”.

“Cuando Juan era pequeño, su madre le amenazaba con pegarle si se entretenía en la vuelta del colegio. Su padre le llamaba inútil, estúpido y cosas peores cada vez que traía una mala nota a casa. Juan empezó a esforzarse mucho para que sus padres estuvieran orgullosos. Pero cuando llegó con un 10/10 en matemáticas, no recibió de vuelta ni una sonrisa, ni una enhorabuena, ni un gesto de cariño.”

“Julia lleva 3 años saliendo con Román. Sus amigas le dicen que desde que está con él ya no le ven el pelo, Julia les dice que exageran. Cuando Julia llega a casa de tomar unas cervezas con sus amigas, Román la está esperando. “¿De dónde vienes? Te he escrito por lo menos 20 mensajes. ¿Pretendes que me crea que has estado con tus amigas? ¿Seguro que no había ningún tío? Tus amigas no te quieren de verdad. Son unas guarras, como tú. ¿Qué harías tú sin mi? Ni se te ocurra decir que te estoy insultando, porque te lo estás inventando, no te he dicho nada. Eres una exagerada y una histérica. Estás loca

“Observamos ejemplos de conductas intencionadas y prolongadas en el tiempo, que atentan contra la integridad psicológica y emocional de quien las recibe, así como contra su dignidad como persona.”

Estas tres historias están protagonizadas por diferentes personas en diferentes contextos, sin embargo, todas ellas sufren maltrato psicológico. Observamos ejemplos de conductas intencionadas y prolongadas en el tiempo, que atentan contra la integridad psicológica y emocional de quien las recibe, así como contra su dignidad como persona. Las burlas, el sentirse ignorada/o, el daño o sustracción de objetos personales, los insultos, las amenazas, las vejaciones, el no cubrir las necesidades emocionales de una/un menor, el control, la humillación, la desvalorización, sembrar la duda sobre la salud mental del otro, el intento de aislar al otro… son todo maneras de ejercer maltrato psicológico.

Tres caras diferentes de las secuelas del maltrato psicológico

Ahora que conocemos la historia de estos personajes, ¿cómo les está afectando esto que están viviendo?

“María cada vez se siente más triste. No quiere ir al colegio, le cuesta dormir y concentrarse en clase. Aunque tenga hambre, ya no quiere comer y cada vez que se mira en el espejo resuena en su cabeza la palabra que leyó en la notita de su mochila.”

“Juan ahora tiene 30 años, e inconscientemente interiorizó que quienes te quieren te hacen daño, te controlan, te insultan y te amenazan. Dentro de él hay un niño triste y herido que sólo quería ser reconocido y amado, y que ahora se ha convertido en un adulto con dificultades para gestionar su mundo emocional y sus vínculos.”

“En el caso de Julia, sólo puede justificar la conducta de Román, porque él la manipula y ella le quiere. Se culpabiliza, llora y se siente muy inestable. Ya no tiene ganas de ver a sus amigas, siempre le dicen que deje a Román pero no es tan fácil. Está confundida y tiene dolores de cabeza muy a menudo. Tiene la esperanza de que Román cambie, él siempre se lo promete, pero nunca ocurre.”

En María, observamos cambios de estado de ánimo, aislamiento, problemas para dormir, problemas de concentración, baja autoestima, e incluso un posible trastorno de alimentación incipiente.

 Con la historia de Juan, vemos cómo el maltrato en la infancia puede tener secuelas a largo plazo, ya que sus padres, sus figuras de apego, sobre quienes recae la idea que se formará sobre sí mismo y sobre los demás, le controlan, insultan y amenazan de manera constante. Esto tiene un impacto en su manera de relacionarse con sus emociones y con los demás en la etapa adulta.

Por último, vemos como Julia justifica la conducta de Román y trata de minimizar la situación. Alberga la esperanza de que su pareja cambie. Experimenta cambios en el estado de ánimo y se culpabiliza. Además, está empezando a aislarse de su red de apoyo. 

Son ejemplos que bien podrían manifestarse de otras maneras. Si te identificas con María, con Juan o con Julia, queremos decirte: 

*Si te identificas con Román, también necesitas ayuda, pero ese tema lo dejamos para otro artículo.*

 

Esperamos que te haya resultado interesante y útil. Si quieres saber más sobre el maltrato psicológico, no dudes en visitar nuestra entrada del post de hace unas semanas, pinchando aquí. También te invitamos a suscribirte a nuestra Newsletter para recibir materiales gratuitos todos los meses que te permitan indagar sobre diferentes temas de salud mental.

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Gracias por acompañarnos,

 

Marta, de El Equipo de A Pleno Pulmón.

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