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3 elementos a tener en cuenta para construir relaciones igualitarias

 

Y porque el mito de la media naranja no nos permite disfrutar de relaciones más sanas

¡Ay! El amor romántico… qué bonito suena y cuántas creencias irracionales se han generado a su alrededor que nos causan mucho mucho daño. 

Qué levante la mano quien se haya criado viendo Disney. Y quien haya crecido escuchando canciones de relaciones tormentosas y desamores llenos de sufrimiento: “Sin ti no soy nada”, “es una tortura perderte”…

 

Es muy probable que alguna vez ya hayas leído o escuchado algo acerca de los mitos del amor romántico que se han perpetuado durante décadas. Uno de ellos es el mito de la media naranja. Esa idea que en el mundo hay alguien esperando conocerte, alguien que se complementa a la perfección contigo, que te permite ser una persona completa… Una alma gemela clavadita a ti, tu única opción para pasar la vida con alguien.

¿Seguro? Qué presión, ¿no? 

Vamos a cuestionar estos pensamientos muy brevemente. En todo el mundo, entre los miles de millones de personas que habitamos este planeta, ¿solo hay una que encaje contigo?

Ah ya, pero tú quieres que sea ESA persona. 

Aferrarnos a este pensamiento de forma irracional solo nos lleva a sentimientos de frustración y desesperanza por desear algo que no está bajo nuestro control.

Nuestro entorno nos ha llevado a normalizar situaciones fuente de sufrimiento, es más, incluso a valorar que para que un relación sea “verdadera” debe ceñirse a esos patrones, alejándonos de relaciones sanas y sinceras.

Aferrarnos a la idea que en el mundo existe una única persona que sea “perfecta” para nosotras/os nos lleva a sentimientos de frustración y desesperanza cuando no podemos estar con esa persona o la relación no cumple con nuestras expectativas.

Relaciones amorosas e individualidad

¿Qué es el amor para ti? Escucha, libertad, comprensión, compartir, respeto, diversión, amistad… Y un sinfín de características que pueden variar según la persona que lo describa. Piensa en tu propio listado.

Lo más probable es que pienses en cualidades que valores como positivas, pero ¿Cuántas veces has sufrido por amor? No vamos a entrar en definir qué es el amor, ni siquiera los autores terminan de ponerse de acuerdo para definir este constructo, pero sí vamos a tratar de dar algunos conceptos que son importantes para construir una relación amorosa sana e igualitaria.

Mitos como el de la media naranja alimentan la idea de que dos personas se encuentran, se enamoran y todo fluye maravillosamente. Y sí, una relación tiene que ser relativamente fácil, al menos fácil tratar de llegar a acuerdos o buscar soluciones (si todo es muy complicado y fuente de discusión plantéate si es eso lo que quieres) pero habrá momentos de desencuentro. 

Debemos distinguir la propia relación como una entidad más, a parte de los individuos que la forman, en la que tienen que aportar, ceder, negociar, buscar ese punto de encuentro. 

Cada uno desde su espacio y su experiencia realiza su aportación. Es necesario reivindicar la individualidad para evitar caer en un nosotros indiscriminado, entrando en relaciones de codependencia o dependencia emocional.

Cuando este “nosotros” conlleva que la pareja lo es todo y funcionan como uno, se anula la singularidad de cada individuo. Una singularidad que es fuente de enriquecimiento para uno mismo y también para la relación.

Una relación tiene que ser relativamente fácil. Si en tu relación todo son complicaciones y conflictos constantes, plantéate si tiene sentido seguir insistiendo en ello.

Elementos para construir relaciones sanas

Sentirse en calma y libertad para ser quien realmente somos. Es fundamental para que una relación sea sostenible en el tiempo. Estar tranquila/o con uno mismo y con la otra persona, expresarse sin miedo al rechazo. Confiar en que nuestra pareja está a nuestro lado por que así lo decide libremente y que si esta decisión cambia en algún momento, nuestro valor como individuo se mantiene.

 Cuando no hay confianza aparece una necesidad de control que genera ansiedad y nos conduce a conductas de comprobación para evitar que nuestra pareja deje de estar a nuestro lado (y así se ponga en riesgo la valoración que hago sobre mi misma/o).

Aceptar a la otra persona tal y como es. Esto incluye las cualidades que admiro y también sus limitaciones. El respeto es imprescindible para construir una relación igualitaria. 

¿Te quiero pero no te permito ser quien eres? Qué injusto pedirle a una persona que se comporte de una forma diferente a la que siente solo por que queremos que nos complazca su conducta.

Construir relaciones simétricas. En una relación sana doy de forma altruista, sin esperar nada a cambio, pero si ese amor no se expresa de vuelta será difícil de mantener. Debe  existir un equilibrio entre lo que doy y lo que siento que puedo tomar del otro.

En una relación, donde el otro individuo tiene su propia singularidad, no será todo perfecto pero es una cuestión de balance. 

  • “¿Soy capaz de aceptar al otro como es, sin pretender cambiarle, con sus cualidades que admiro y con aquellas con las que no coincido?”
  • “¿Esta relación me suma?” 
  • “¿El resultado del balance es positivo y decido seguir adelante?”

Huye de la idealización, se sincera/o y pregúntate si es la persona real la que quieres en este momento o una idea de lo que podría llegar a ser (o de lo que fue en otro momento). Es importante observar los indicios objetivos que te permitan ver la relación tal como es.

Si constantemente ves cosas que no te gustan, te quejas, lo pasas mal… no hay una aceptación real de la persona ni la relación actual, así que probablemente no tiene sentido seguir insistiendo en algo que no es lo que quieres para ti.

Tomar consciencia sobre cómo funcionan estos elementos en tu vida y valorar de un forma más ajustada a la realidad tu situación te va a permitir tomar acción para que puedas disfrutar de tus relaciones de la forma que deseas.

La confianza, la aceptación y la reciprocidad son tres elementos claves para construir relaciones igualitarias. El realismo afectivo nos permite dejar las expectativas a un lado para valorar cómo está siendo nuestra relación basándonos en indicios que se ajustan a la realidad.

Si quieres aprender cómo construir relaciones sanas no dudes en ponerte en contacto con nosotras, o para recibir más noticias, contenido y material gratis también puedes darte de alta en nuestra Newsletter 🙂

 

Èrica del Equipo de A Pleno Pulmón.

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